Mi primer pensamiento despuĆ©s de que PUENTE DE ESPĆAS habĆa terminado era, Steven Spielberg y Tom Hanks podrĆa haber hecho esta pelĆcula en su sueƱo. No es que sea bueno o malo, pero la pelĆcula es tan esencial que no hay nada sorprendente ni siquiera necesariamente apasionante al respecto. Es una pelĆcula bien hecho, uno muy buena a veces, pero ciertamente nunca llega a las alturas que estos dos - cuando estĆ”n realmente en su juego - son capaces de hacer. Aunque sĆ, por supuesto es mejor que La Terminal.
Parte de la razón de mi respuesta semi-templada de la pelĆcula es la materia en sĆ misma. No me malinterpreten, en un contexto histórico, la historia de los esfuerzos del abogado James Donovan en BerlĆn para reclamar a dos prisioneros americanos de los rusos en el apogeo de la Guerra FrĆa es importante y fascinante. Pero como dramatizado, el tratamiento de Spielberg del cuento no arde o salta a la pantalla, incluso con un guión co-escrito por Joel Coen y Ethan Coen, en parte debido a las particularidades del caso, no son increĆblemente cinematogrĆ”fico. Una gran cantidad de negociación detrĆ”s de las escenas, un montón de sentarse alrededor y esperar, un puƱado de momentos de turbulencia, pero todo bastante prosaico en tĆ©rminos de intriga internacional. Esta es una de esas historias reales que me imagino lo convierte en un documental mucho mĆ”s convincente de lo que hace una gran pelĆcula.
Como era de esperar de una colaboración Spielberg / Hanks, el personaje de Hanks se presenta como nada menos que un santo. Donovan era un abogado de seguros sencillo en Brooklyn cuando se le preguntó para defender el caso de Rudolf Abel (interpretado aquĆ muy bien por Mark Rylance), un ruso condenado por espionaje en 1957. Donovan fue contratado porque era un abogado competente, por supuesto, pero la idea fue el dar el caso de Abel un esfuerzo rudimentario antes de su inevitable condena. Donovan, un hombre de familia, decidió dar el caso de que su todo, incluso apelando a la Corte Suprema despuĆ©s de Abel fue condenado. Donovan se convirtió en una celebridad - y paria - gracias a su nobleza, pero despuĆ©s de que el caso de Abel trató de volver a una vida normal. Pero habĆa, naturalmente, mĆ”s por venir.
Eso es casi el material suficiente para una pelĆcula entera, y de hecho el primer acto de PUENTE DE ESPĆAS podrĆa ser lo mĆ”s entretenido. La relación que se desarrolla entre Donovan y Abel es tensa y conciso en el inicio, pero los dos hombres a crecer para disfrutar de la compaƱĆa del otro. Abel no se pinta aquĆ como un villano insidioso, pero sólo otro hombre haciendo un trabajo (la pelĆcula deja claro que es un trabajo que no es muy apasionado) y el desempeƱo de Rylance es sutil, inteligente y divertido de ver. Hanks es, bueno, Tom Hanks para todos los efectos es bueno, pero es un papel que estĆ” acostumbrado; nadie lo hace un noble hombre comĆŗn como Tom Hanks, y su James Donovan es un sencillo tipo campechano simpĆ”tico.
Los Tratos de Donovan en la Guerra FrĆa estaban lejos de ser concluido con la convicción de Abel. Como si dictadas por el destino, la captura de dos estadounidenses - el piloto Gary Powers y el estudiante Frederic Pryor - obligan a la CIA para reclutar a Donovan y mandarlo a la BerlĆn Oriental, donde Ć©l estĆ” encargado de negociar la liberación de los poderes, que los temores del gobierno serĆ”n obligados a un derramamiento de secretos estadounidenses. (Pryor era menos una prioridad para el gobierno, pero Donovan se muestra pasando por encima de sus cabezas y lo agrupar en el trato, buen hombre que es.) La idea es que Abel se darĆ” a conocer en custodia del ruso, mientras que los EE.UU. volveran con Powers y Pryor, con Donovan en el centro, literalmente, dictar por su cuenta el destino del mundo.
En este punto, la pelĆcula se asienta en un ritmo en Donovan tanto con los rusos y los alemanes, que estĆ”n en desacuerdo con los otros. Mucho corriendo de aquĆ para allĆ” para negociar se representa, y si bien es interesante tener en cuenta, no es todo agradable. El guión tiene un puƱado de notables toque de los Hermanos Coen- algunas escenas incluyen diĆ”logo que es en gran medida de ellos - pero tratan como podrĆa, la pelĆcula nunca se filtra. Hasta el final, que tiene lugar en el puente de Glienicke , donde el intercambio se cae, sólo un poco se sienta allĆ, tristemente deficiente tensión cuando tal conclusión pide emoción. Es posible que Spielberg y sus guionistas (dramaturgo britĆ”nico Matt Charman escribió el primer borrador) querĆan asegurarse de que no trajeron ningĆŗn toque poco realists para el evento, que es totalmente comprensible, pero como es, acabamos de ver las cosas se agotan. AsĆ es como la mayor parte de la pelĆcula se siente; sólo estamos viendo los acontecimientos se desarrollan sin dejarnos llevar por ellos.
Spielberg todavĆa sabe lo que estĆ” haciendo, por supuesto. La pelĆcula es siempre bonita como una postal (Ć©l y el director de fotografĆa Janusz Kaminski siquiera logran darle un BerlĆn Oriental demolido un cierto brillo pintoresco) y el director aĆŗn puede impresionar cuando realmente pone su mente en ello. Una larga juego, sin palabras del gato y el ratón entre Abel y el FBI al principio de la pelĆcula es muy divertido, y notablemente "Spielbergiana." La dĆ©cada de 1950 se traen a la vida en detalle impecable por el equipo de diseƱo; el entorno es nunca inferior completamente convincente. El score de Thomas Newman es aĆŗn muy John Williams, con grandes temas previsiblemente llegando a acentuar los momentos emocionales aumentados.
Una vez mĆ”s, no es que PUENTE DE ESPĆAS es una mala pelĆcula; es buena, pero sólo eso. Es raro den las pelĆculas de Spielberg no son considerados por mĆ para ser grandes eventos (que ha dirigido al menos tres de mis pelĆculas favoritas de todos los tiempos), pero este Ćŗltimo no es del todo un "debe ver".
Calificación Final: 7/10









