Este Viernes llega con casi 2 meses de retraso a MĆ©xico respecto a otros paĆses, la nueva pelicula de Sofia Coppola, "Ladrones de la Fama" aquĆ una mirada critica a la cinta.
Cuando estoy en el centro comercial en la sección de revistas, veo las portadas de las revistas del corazón, y me pregunto, "¿QuiĆ©n compra estas cosas? ¿QuĆ© los impulsa a ser tan interesados en las vidas de algĆŗn extraƱo?.Tenemos una familiaridad artificial con las celebridades basado en el entretenimiento que consumimos. Hoy en dĆa,ser celebridad, incluso se ha convertido en una profesión. El culto a las celebridades se ha convertido en una muy arraigada situación en nuestra sociedad.
A pesar de los fascinantes orĆgenes de esta obsesión, Sofia Coppola presenta "Ladrones de la Fama" donde nos muestra los aspectos interesantes y vĆrgenes sobre esta situación, y se dirige directamente a las observaciones de una persona comĆŗn y corriente en una fijación de la celebridad. Mientras que es ciertamente hueca y estĆ” salpicada de momentos de humor, Coppola en esta ocasión nos mostró un filme lleno de altibajos.
Basado en hechos reales ocurridos en 2008-2009, Ladrones nos muestra a un grupo de adolescentes de clase media alta de Calabasas, California que robaron a celebridades como Paris Hilton, Orlando Bloom y Lindsay Lohan. Al principio de la pelĆcula,el chico nuevo Marc (Israel Broussard) hace rĆ”pidamente amistad con Rebecca (Katie Chang), que tiene como idea en la vida robar a las celebridades cuando estĆ”n fuera de la ciudad en una fiesta, en un rodaje, etc Una vez que consiguen un informe de la agenda,actividades y dirección en google , el dĆŗo comienza a vivir una vida de riqueza y fama, robando las cosas de sus celebridades favoritas. Marc y Rebecca se unen rĆ”pidamente con Nicki igualmente narcisista y obsesionada con la fama c (Emma Watson), Chloe (Claire Julien) y Sam (Taissa Farmiga). El quinteto continĆŗa robando casas de celebridades hasta que el grupo cae por su propia estupidez y descuido.
Usted probablemente ya sabe el comentario presentado en el subtexto de Ladrones de la Fama. Estos son niƱos privilegiados que quieren algo a cambio de nada, porque eso es lo que las celebridades como Paris Hilton tienen. No sienten ningĆŗn reparo en invadir la privacidad de las celebridades porque las celebridades tales como Hilton perpetuan su fama a travĆ©s de la publicidad constante y la auto-promoción. ¿Cómo se puede invadir la privacidad de alguien que encontró una manera de ganar dinero con la venta de su vĆdeo sexual? Incluso cuando se tiene a alguien como Bloom, que puede caminar por la alfombra roja, pero se gana la vida como actor,los niƱos tontos presentados en Ladrones sienten que son dueƱos de todas las celebridades. Los niƱos todavĆa saben que estĆ”n robando, pero llevan claramente el proceso de pensamiento de no poder robar lo que ya posees.
Esto nos lleva al comentario vÔlido pero muy gastado de Coppola sobre la cultura del derecho y de la injusticia. La Madre de Nicki, Laurie (Leslie Mann) enseña el secreto en la "Ley de Atracción" a hija y su hijo adoptivo Sam porque para ellos, "querer" y "ganar" son la misma cosa. El Materialismo casi no tiene nada que ver con eso. Se trata de la propiedad como el poder, en lugar de las posesiones individuales, y forjar una identidad fuera de la capacidad de tomar la notoriedad de los demÔs a través de sus posesiones. Ladrones de la Fama no tiene nada que añadir a la sociedad, pero con orgullo toman selfies (autorretratos utilizando teléfonos con cÔmara) como si fueran el centro del universo. Dado que la mÔxima aspiración de los protagonistas de la cinta es llegar a ser famoso, entonces ellos han conseguido prÔcticamente su objetivo a través de su propio sistema de creencias.
Y Coppola ha jugado muy mal en su "Ć©xito" al hacer esta pelĆcula. Debido a que el escritor / director no tiene nada que aƱadir a la conversación, ella ha creado, bĆ”sicamente, algo que agradarĆa a la vida real de sus personajes (sus nombres han sido cambiados para proteger a los culpables). Coppola tiene una extraƱa mezcla de simpatĆa y condescendencia hacia sus actores. Por un lado, no hay piedad para los adolescentes que estĆ”n tan engaƱados que no tienen ningĆŗn sentido de sĆ mismo fuera de la cultura de las celebridades que se respira en sus vidas. Casi se podrĆa decir que los que nacen en jaulas de oro,lo Ćŗnico que quieren es una jaula de oro mĆ”s grande. Pero no hay compasión aquĆ porque todo lo que es percibido como sufrimiento en estos personajes es claramente ridĆculo. Se ven a sĆ mismos como vĆctimas, incluso cuando son aprehendidos su superficialidad y su auto engaƱo solo provoca risas ilĆcitas.
Este doble enfoque es malo en Coppola para sus personajes. Como todo lo demĆ”s en la pelĆcula, estos son observaciones fĆ”ciles. Nos podemos sentir un poco mal por Marc que sólo querĆa tener amigos, pero que rara vez se plantea objeciones a la conducta del grupo. Su aprehensión se debe a un temor de ser descubierto y no por ningĆŗn escrĆŗpulo moral por lo que estĆ”n haciendo. Obviamente, no podemos criticar a los personajes inexpertos por su falta de profundidad, pero podemos criticar a Coppola por su falta de visión. AdemĆ”s de permanecer en su zona de confort para explorar formas de vida de los ricos y famosos (al parecer con la misma falta de conciencia de sĆ mismo como sus personajes), golpea una pared con el comportamiento del grupo. Aparte de una escena inteligente donde el robo se llevo acabo cerca de una cĆ”mara de seguridad y en silencio, Coppola se ve atrapado en la fiesta de los personajes. Nunca se puede empujar mĆ”s allĆ” de la conducta flagrante y las carencias culturales que el comportamiento representa.
Ladrones de la Fama tiene la oportunidad de reducir o al menos re-evaluar nuestra repugnancia abierta hacia la cultura de la celebridades. En cambio, Coppola ha hecho lo que podrĆa ser fĆ”cilmente una pelĆcula hecha para VH1 poco artĆstico. Ladrones de la Fama no es el paciente cero cuando se trata de obsesionarse con las celebridades. Esa obsesión llegó de alguna parte. Tal vez fue los medios de comunicación, tal vez estaba siendo saqueada; tal vez fue el resultado de un deseo de popularidad (No albergo la sospecha de que aquellos que estĆ”n interesados en la cultura de las celebridades son los que siempre querĆa estar en la multitud popular, pero nunca fueron) , o tal vez fue una combinación de factores. A pesar de perderse estas preguntas mĆ”s interesantes, Ladrones de la Fama sigue siendo una crĆtica vĆ”lida, pero tambiĆ©n es tan superficial como sus personajes. Buen intento pero fallo en lo principal el mensaje.
Calificación Final: 4/10








