Los tramposos no deben prosperar. LĆ”stima que siguen haciendo muy bien por sĆ mismos, aunque a medida que siguen encontrando nuevas maneras de eludir las reglas. Los Jugadores de bĆ©isbol dan positivo por drogas para mejorar el rendimiento, y, incluso despuĆ©s de que sirven a su suspensión, todavĆa vuelven a firmar varios millones de contratos despuĆ©s de recoger todo el dinero de su Ćŗltimo acuerdo. Los Banqueros de Wall Street que ayudaron a colapsar la economĆa nunca ven un dĆa de cĆ”rcel. Todos ellos parecen vivir con lo que la desgracia viene con ser atrapado mientras realizan algĆŗn banco seria llegar allĆ. Lance Armstrong era uno de esos tramposos prósperos, tambiĆ©n, el dopaje como un ciclista en ganar siete Tour de de France consecutivos en su camino a la fama y la fortuna.
Pero si hay una cosa que la gente no les gusta mƔs que un tramposo, es un mentiroso, y una vez que las cosas se pusieron mal para Armstrong y el dedo que agitaba frente a las acusaciones de PED, que es donde ocurre el colapso.
Eso es lo que vamos a ver con THE PROGRAM, que se ve en el sistema muy sofisticado de dopaje de Lance Armstrong y su equipo de ciclismo que trajo el deporte a sus rodillas y alguien que se pensaba que era una figura inspiradora para un fraude expuesto.
Protagonizada por Ben Foster como el ciclista caĆdo en desgracia como Chris O'Dowd continĆŗa con la presión el tema para obtener respuestas sobre cómo Armstrong es capaz de seguir haciendo las cosas que hace.









